miércoles, 3 de febrero de 2010

Deportes



La ministra de igualdad dice que no hay suficientes ministrasy altas cargas en Europa; el paro sigue aumentando, y el ministro de la rama dice que eso es malo, pero que podría ser peor, como el año pasado; la antaño gran esperanza negra dice que no viene a la cumbre de Zapatero, a pesar de los rezos compartidos, lo cual que ya no habrá tal cumbre; el gobierno, socialista y obrero a más no poder, dice que hay que retrasar al menos dos añitos la edad de jubilación, para ahorrar, pero no dice nada de los privilegios económicos ni de los beneficios jubilatorios que previsora y unánimemente se han otorgado a sí mismos sus señorías, ni de las sociedades de inversión para millonarios, que cotizan al 1%; el único partido (lamentablemente) que podría aspirar a ser visir en lugar del visir tiene a sus lideresas y líderes entretenidos lanzándose furiosas dentelladas a la yugular entre ellas y ellos.
Pero no pasa nada, damas y caballeros, lo más importante está mejorando: vamos a tener fútbol todos los días, no solamente casi todos, como hasta ahora. Ahora sí que vamos a salir de la crisis. A patadas.

jueves, 21 de enero de 2010

Catástrofes

Lo de Haití deja otra vez con el culo al aire a los estados occidentales, a las ONGs y un poco a todos los humanos, que integramos esas y otras organizaciones absolutamente inútiles y obsoletas.
Resulta que no hay medios para poder repartir agua y alimentos en la zona. Somos capaces de enviar un par de sujetos a la luna, de explorar las profundidades del océano o de invadir un país extranjero en cuestión de veinticuatro horas si económicamente compensa. Los americanos pueden sobrevolar con sus aviones y helicópteros de última generación el escenario de una masacre como este terremoto (como de hecho están haciendo) para advertir a los supervivientes, con potentes y caros equipos de megafonía, que no se les ocurra intentar llegar en pequeñas embarcaciones o incluso a nado hasta los USA, porque les detendrán y les devolverán al hambre y a la miseria. Podemos gastar increibles cantidades de dinero en un acelerador de partículas que quizá nos permita averiguar detalles sobre el Big Bang, podemos entregar miles de millones de euros a los bancos para salvaguardar nuestro absurdo, anacrónico y esclavista modelo económico, o reunir a veinte mil ejecutivos de alto nivel en Dinamarca para que no hagan absolutamente nada por evitar el cataclismo ecológico al que parecemos inevitablemente abocados.
Pero no podemos simplemente llevar una botella de agua potable y un bocadillo a quienes lo han perdido todo y pueden morir de hambre en pocas horas, ni garantizar la seguridad de un pequeño país arruinado y hambriento.
Menos mal que soy un mono, porque si fuera humano, habría llegado el momento de devolver el carné.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Olvidos



Mi reproche simiesco de hoy va para una ausencia, un olvido seguramente involuntario pero muy decepcionante y lamentable.
He estado observando los periódicos estos últimos días, y no he podido evitar enterarme de que Belén Esteban estrena cara nueva, con foto en color incluida, de que el Barça ha ganado el megaúltimo título del año, y de que Obama ha defraudado estrepitosamente en la cumbre del clima, con muy bonitas palabras, eso sí. He tenido que hacer esfuerzos para no enterarme de las peripecias de los últimos expulsados de varios programas de supervivientes, granjeros y grandes hermanastros y de los emparejamientos de los equipos españoles en una copa de fútbol que hay. Hasta le he visto las tetas a una hija de Andrés Pajares, quien a hierro mata a hierro termina, que decía el amigo Navajas.
Pero no he encontrado prácticamente ninguna referencia al informe de Amnistía Internacional respecto a las violaciones de derechos humanos cometidas contra los menores internados en centros de protección terapéuticos, no en Ghana ni en Indonesia, sino aquí, en España, en centros de Madrid, Andalucía y Cataluña, territorios que no creemos sean muy distintos de los demás en esto.
El informe en cuestión pone los pelos de punta a cualquiera, para después hacerle aflorar una gran sensación de vergüenza, de congoja y de pesadumbre. A los pocos que lean estos delirios de mono, les ruego que le echen un vistazo.
Pero no tenemos tiempo para estas cosas, ocupados como estamos en otras más importantes, como la polémica por los toros en Cataluña o las compras navideñas. Además, hoy también hay fútbol, y es que no paramos.
Y yo desde mi jaula, calentito en medio de esta ola de frío que nos castiga, me pregunto: ¿Será porque esto está pasando al tiempo en tierras gobernadas por partidos distintos por lo que los medios informativos “independientes” de cada parte se han olvidado de esta cuestión? ¿Es una prueba del criterio de quienes eligen las noticias que se publican priorizar la jeta nueva de la Esteban sobre el penoso informe de AI? ¿Ningún responsable de estos centros va a contestar, desmentir, desautorizar, criticar o denunciar por calumnioso el informe?
A pesar de lo que me gusta la prensa, a veces me pregunto para qué sirve hoy en día, y ninguna de las respuestas que encuentro me tranquiliza mucho. Y eso que solo soy un chimpancé.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Figuras

Antes no pude subir la imagen, pero aquí va otra variante distinta, que por lo visto se fabrica para poner en los belenes. Indescriptible.


Figuras

Dos noticias me han llamado especialmente la atención en la prensa de ayer y de hoy. Dos noticias relacionadas además con un hecho cuya presencia destacada en los medios sería extremadamente llamativa si no fuera por la costumbre que ya vamos teniendo de que se utilice cualquier cosa para intentar vender periódicos, escritos o digitales, e informativos de radio y televisión.
El hecho cuya presencia en los medios es incuestionable estos días es la agresión a Berlusconi. Parece que el número de puntos que le han dado a ese duro rostro ya curtido en mil quirófanos, o la intensidad del dolor que siente en el cuello, pobrecito, eclipsan las por otra parte exiguas conclusiones de la ridícula cumbre de Copenhague, seguramente más costosa que beneficiosa para nuestro quebrado ecosistema, o el nulo resultado de la cumbre de presidentes autonómicos que, ya puestos, a este mono le gustaría saber cuanto costó, entre desplazamientos en primera clase, guardaespaldas, hoteles, comidas, regalos y otras pequeñeces.
Las dos noticias que digo nos acercan también al espíritu de la navidad, que ya se nos echa encima, consumista, festivo y con un buen toque alcohólico: ayer, martes 15, leía en La Voz de Galicia que los “Duomos” de Milán que allí se venden como recuerdo turístico, fabricados con polvo de mármol y con uno de los cuales fue golpeado “il cavaliere” (siempre me pregunto porqué coño se llama así a este tipo) han duplicado su precio, costaban seis euros hasta el golpe, pero ahora ya, por el aumento de la demanda, se venden a doce. Hoy, en el mismo periódico, bajo una foto de una figurita de barro con cierto parecido al amigo Silvio y adornada con pintura roja en la cara, se nos informa que ya están a la venta figuritas representativas del estado en que quedó el mandatario tras la agresión, especificando que no les falta detalle, ni el corte en el pómulo ni los dos dientes de menos.

Ya sé que siempre digo lo mismo para terminar, pero no puedo evitar recordar el viejo chiste: dos monos observan a la gente desde su jaula del zoo; uno de ellos le pregunta al otro:
- ¿Sabes que compartimos el 99% del ADN con los humanos?
Y el otro le responde:
- Pues menos mal que nosotros elegimos primero.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Atracos


En primer lugar, nos felicitamos los monos por contar con nuestro primer seguidor “bloguista”, el gran Kuru. Muchas gracias, aunque seas un batracio, se te quiere.
Para celebrarlo, me compré el otro día un CD de mi grupo favorito, que me costó una pasta, parte de la cual engordará los bolsillos de alguna sociedad que gestiona los derechos de autor de mi grupo favorito.
Como quería poder escuchar las canciones de mi disco en mi MP3, las descargué en mi ordenador, para poder pasarlas al formato adecuado. Para eso pagué el canon correspondiente al comprar el ordenador, y creo que otro más por el lector-grabador de DVD que lleva incorporado.
Me grabo las canciones en el MP3 por el que también tuve que satisfacer un estipendio a la misma sociedad gestora, y, como también me va a apetecer oírlas en el coche, en el aparato de radio por el que también se paga peaje, me las grabo en un CD virgen por el que por supuesto me cobraron un tanto para los de la susodicha sociedad.
Y me voy tan contento a pasear por la calle oyendo mientras tanto a mi grupo favorito, y pensando que solamente he tenido que pagar seis veces a los mismos honrados comerciantes de los derechos de autor por hacer un uso totalmente legítimo de una cosa que me he comprado.

Menos mal que los monos no tenemos derechos.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Leyes



Andan revueltos los pelaos de la parte noreste porque una cosa que han escrito que se llama estatuto está siendo examinada por el tribunal constitucional, que podría modificarla parcialmente. El escrito este se refiere a cuestiones tan esenciales para todos como si esa parte del planeta puede llamarse nación o no, y muchas personas parecen dispuestas a lo que sea por asuntos de esta trascendencia.
Hace un par de días, doce periódicos de Cataluña sacaban el mismo titular e idéntico editorial, en el que se defendía la actual versión del librillo, apelando a la dignidad de todos los catalanes, y se cuestionaba la legitimidad de una posible sentencia contraria al mantenimiento de esa versión, que fue votada por un pequeño porcentaje de la población. Supongo que lo que se cuestiona en el fondo es la propia existencia de un tribunal constitucional, y esa absurda idea de que las leyes son iguales para todos, que tan molesta resulta en algunas ocasiones, cuando entra en juego la dignidad nacional.
Todo nuestro respeto por la libertad de prensa, pero a los que ya somos monos viejos, tanta unanimidad nos mosquea un poco, porque nos recuerda otros tiempos en los que todos los periódicos coincidían entre ellos, tanto en lo que contaban como en lo que callaban.
También el nacionalismo estaba muy de moda en aquellos viejos tiempos de los que hablo, aunque seguramente era otro nacionalismo distinto, uno malo malo, y se apelaba a la dignidad nacional para protestar por la exclusión de la nación de algunas organizaciones internacionales.

No espabilan, estos pelaos, siempre con sus trapos de colores a vueltas.