jueves, 5 de mayo de 2011

Criminales

La foto más repetida, el gran hombre, con su equipo, presenciando el asesinato en riguroso directo:





En un campo de prisioneros clandestino, algunos presos cuyos derechos humanos simplemente no existen son torturados para extraer valiosa información. Con los datos obtenidos por ese procedimiento, se organiza una operación militar secreta en un país extranjero al que ni siquiera se informa sobre ello. En ese asalto un terrorista desarmado es asesinado de dos disparos a quemarropa, y posteriormente se hace desaparecer su cuerpo en el mar, convenientemente lastrado.

¿República bananera? ¿Narcoterritorio sin ley? ¿Antiguo estado de la órbita comunista? ¿Imperio romano? ¿Principios del siglo XX? No; en pleno siglo XXI, en la primera potencia económica y política del mundo.

Y para rematar la jugada, su presidente, premio Nobel de la paz, otrora gran esperanza de redención del imperio en decadencia, se alegra del resultado de la impresentable chapuza, de la muerte del criminal sin captura ni juicio ni tumba, y nos cuenta que el mundo es mejor ahora y que estamos más seguros, a pesar de lo cual hay que incrementar las medidas de seguridad porque puede haber una ola de atentados a nivel mundial.

Cada vez me alegro más de ser un chimpancé y no un humano.

miércoles, 27 de abril de 2011

Beneficios

Nuestra amiga la SGAE, en la que se agrupan Los Creadores, así con mayúsculas, ha incrementado sus beneficios en 2010 en un 7,7% respecto al año anterior. En plena crisis económica y con casi cinco millones de parados, que no sé si tendrán muchas ganas de comprar cedés y deuvedés. En un año de vacas flacas en el que hasta a funcionarios y pensionistas, esos inútiles, se les ha bajado la paga. Sin duda el incremento es consecuencia del aumento de la circulación libre de copias en la red (lo que doña Sinde y don Tedi llaman piratería). O sea, ¿cuanta más "piratería" más beneficio? No, no creo que sea eso. Será que les parece poco ganar en comparación con lo de Robofónica, o como se llame (los mismos perros con ¿diferentes? collares) con sus diez mil y pico millones, que también le parecen poco, visto que despedirá a seis mil personas para reducir costes.
Aunque mi capacidad de influencia es tremendamente limitada, como simio irrelevante que soy, no quiero dejar pasar la oportunidad de ofrecer como sugerencia para las sucesivas campañas de imagen de la SGAE (¡¡¡¡LLOOSS CCRREEAADDOORREESS!!!!)(no sé como se hace eco escribiendo) la utilización de la siguiente imagen, fotografiada personalmente por mí mismo (por lo de los derechos lo digo) en un bar restaurante cerca del zoo.





De nada. Ya hablamos de lo de los derechos de reproducción, don Tedi.

jueves, 14 de abril de 2011

14 de abril




Otro año más, y van ochenta. Esperemos que en realidad sea un año menos que falta para la tercera y definitiva.

viernes, 25 de marzo de 2011

Nucleares

Visto lo ocurrido en la central nuclear japonesa de Fukushima, y recordando los días posteriores a otros accidentes nucleares que ya se han producido en otros lugares, creemos que hay un hecho que se repite de manera sistemática en todos y cada uno de los casos, por lo que proponemos que se asuma como principio a considerar para los accidentes que se puedan producir en el futuro. Su enunciado podría ser el siguiente:

PRINCIPIOS SOBRE LOS ACCIDENTES NUCLEARES

PRINCIPIO 1º:

En caso de accidente nuclear, tanto los responsables directos de la instalación accidentada como las autoridades políticas y las instituciones científicas competentes, tratarán de engañar a la opinión pública, a los afectados y a los ciudadanos en general, haciéndoles pensar que lo ocurrido no es para tanto y que todo está bajo control, independientemente de su nivel de conocimiento real de lo sucedido y de las consecuencias que pueda tener finalmente el accidente.

Más adelante iremos añadiendo nuevos principios, sin duda necesarios en este mundo que aún se plantea seguir construyendo centrales nucleares.

Números

martes, 15 de marzo de 2011

sábado, 12 de marzo de 2011

Suecia



Los políticos, esa gran amenaza para la sociedad, forman una casta separada del resto, viven en su propio mundo de verdades absolutas que se modifican sobre la marcha según convenga y utilizan argumentos que avergonzarían a cualquier niño de primaria sin el menor sonrojo.

Si se trata de convencernos de lo necesario que es aumentar sus retribuciones y sus privilegios, los compararán con los de Alemania, Gran Bretaña o Dinamarca, sin acordarse de su salario mínimo, su índice de desempleo o sus ayudas sociales.

Si se trata de justificar una medida conveniente y acertada, pero insuficiente, tardía e hipócrita, como la reducción de la velocidad máxima a 110 km/h, nos restregarán por las narices el ejemplo de Suecia, donde esa es la velocidad máxima desde hace tiempo.




Señores políticos: me parece bien que a partir de ahora queramos parecernos a Suecia, pero, como sugerencia, podríamos empezar, en lugar de lo de la velocidad máxima, por otras cosillas que también pueden tener su importancia. Tonterías como los niveles mínimos de renta para personas sin empleo (alrededor de 11.000 euros al año, más que muchos pensionistas españoles; 18.000 si la persona desempleada tiene dos hijos), la calidad de la enseñanza pública, la sanidad, las infraestructuras (con aeropuertos y autopistas que no se colapsan ni a 30 bajo cero), la honestidad de los políticos, la igualdad entre mujeres y hombres . . . En fin, detalles que, sin alcanzar por supuesto la importancia que tiene lo de los 110, podrían hacer que nos olvidáramos de que los que esto exigen, para ahorrar, son los mismos que movilizan aviones para acudir a un mítin, escatiman los recursos necesarios para extender las energías renovables y ocupan cargos simbólicos pero espléndidamente retribuidos en los consejos de administración de las multinacionales de la energía.