domingo, 1 de noviembre de 2009

Chorizos



El panorama de la política por estos lares parece últimamente una gran charcutería especializada en chorizos, ese rico embutido que se está llevando por delante, de una sola tacada, una parte de nuestra riqueza y el poco prestigio que les iba quedando a nuestros impresentables representantes.
A pesar del empeño de algunos en hacernos creer que la corrupción es patrimonio exclusivo de una opción ideológica, las salpicaduras empiezan a ensuciar la ropa de los que se pretendían solamente acusadores, sobrevolando al resto.
Los detalles del choriceo, a veces, resultan cómicos. El bueno de Millet, nuestro pequeño Madoff, declaraba hace pocos días ante el juez (es maravillosa esta libertad de prensa de los “pelaos”, que permite que todos nos enteremos de los detalles de una declaración judicial antes que el propio declarante), para explicar una sustanciosa cuenta en Suiza, que la abrió a la muerte de Franco por miedo a las posibles consecuencias negativas que esa pérdida podria acarrearle a sus ahorros. O sea, el sujeto pretende hacer colar como atenuante que la cuenta no es para el choriceo de ahora, que ya la engordaba con la dictadura, porque como todo el mundo sabe, con Franco, ese hombre, nuestro dinero estaba más seguro.
O sea, que los que nos roban son siempre los mismos. Desde Franco. O desde antes. O desde siermpre. O sea, que lo lleváis claro, “pelaos”.

1 comentario:

Kuru dijo...

Po zí, pero esto es así desde siempre, y, honestamente, no creo que vaya a cambiar...

Sigue así, que te está quedando un blog muy chulo...